Interesante aportación de IJnet

Un diálogo con David Gyimah: renovando el videoperiodismo con técnicas de cine

Gabriel Guzman | 15/06/15

El cine es una forma de arte que captura eventos audiovisuales de una manera multidimensional. Cada vez con mayor frecuencia, los videoperiodistas se alejan de los formatos de transmisión tradicionales y experimentan con los elementos del cine.

El videoperiodista David Gyimah es uno de los líderes de este movimiento conocido como periodismo cinematográfico. Gyimah ha trabajado en ABC, BBC, Channel 4 News y otros medios, y recibió el premio Knight Batten Award de innovación periodística por su sitio interactivoView Magazine. Actualmente se desempeña como profesor en la Universidad de Westminster.

IJNet habló con Gyimah acerca de las diferencias entre el periodismo cinematográfico y las transmisiones tradicionales, sobre los orígenes de este movimiento y acerca de los recursos que los futuros videoperiodistas podrán utilizar en la cobertura de noticias.

¿Qué es lo que diferencia al periodismo cinematográfico de las transmisiones tradicionales?

Sin perder de vista que el “periodismo cinematográfico” es un término amplio y que es importante evitar las generalizaciones, yo diría que una de sus ventajas es su tendencia a permanecer en la memoria de la audiencia.

Piensa en el último video que viste y que puedas recordar. Seguramente se trate de un tráiler o de una película; algo que puede considerarse cinematográfico en sentido amplio. He colaborado en varios estudios al respecto, y nos hemos encontrado con que añadir elementos cinematográficos al videoperiodismo incrementa por mucho su poder de permanencia en las mentes de los televidentes.

Sin embargo, admitimos que hay algunos problemas con esto, especialmente por la tendencia a caer en el sensacionalismo. Por lo tanto, lo que hay que considerar al incorporar elementos cinematográficos en nuestro trabajo es cómo hacerlo sin perder de vista los elementos fácticos del sujeto en sí. En otras palabras, el videoperiodista debe preguntarse: “¿Cómo se puede usar una práctica artística para hacer que un video periodístico funcione?”

¿Qué es lo que le estaba faltando al video periodismo y posibilitó la aparición del periodismo cinematográfico?

Es importante recordar que tanto el periodismo como el videoperiodismo, por extensión, son construcciones culturales, formadas por convenciones literarias y sociales. Yo diría que el problema real se encuentra en los parámetros asociados a esa construcción: la idea de que existe un formato ideal, inalterable y objetivo para presentar las noticias.

Citando un poco a Robert Drew, el problema con el periodismo televisivo es que está hecho para gente que entiende la lengua hablada pero que no necesariamente comprende las imágenes visuales del mismo modo que un fotógrafo. Por ejemplo, el formato del “paquete de noticias” (en el que un periodista está parado frente a la cámara con una escena de fondo, mientras describe directamente lo que sucede) se utiliza casi universalmente por los medios, bajo la presunción de que describir un evento es la mejor manera de contar una historia.

Incluso algo tan simple como sumar algunas cámaras (lo que no era posible cuando el “paquete de noticias” nació en los años 60, dado que los medios solo podían permitirse una cámara) podría contribuir a mejorar la percepción del evento por parte de la audiencia. No se trata tanto de las “ausencias” sino de la falta de desvíos. Lo que hace el cine es darte una mayor autonomía sobre el modo en que deseas compartir una historia, permitiéndote romper libremente con todas esas normas.

En un artículo de Medium has dicho que el periodismo cinematográfico ha venido en tres oleadas, y que crees que este último resurgimiento le permitirá volverse parte permanente del mundo de los medios. ¿Por qué crees que esta vez sí permanecerá?

Los “dueños” de las noticias, por así llamarlos — servicios de cable, ejecutivos de noticias, etc.— , ya no tienen la hegemonía sobre el medio. Intentos anteriores por difundir el periodismo cinematográfico fueron obstruidos justamente por esos dueños, y los defensores de esta innovación fueron sometidos a la incredulidad y el ridículo. Sin embargo, en la era moderna, la circulación de los mensajes ya no depende únicamente de la televisión,  e incluso ya podemos ver el resurgimiento de esta corriente en lugares como Vice. El periodismo cinematográfico, debido a la libertad creativa y el uso multifuncional que le proporciona a los periodistas, está lleno de posibilidades hoy en día. En aproximadamente cinco años me imagino que ya no tendremos que tener esta conversación.

¿Qué tipo de recursos disponibles existen para quienes deseen aprender más sobre el periodismo cinematográfico?

Kurt Lancaster tiene un blog excelente que recomiendo para cualquier interesado en el videoperiodismo. Sin embargo, el periodismo cinematográfico todavía no ha llegado al punto en el que un periodista pueda encontrar un montón de recursos exclusivamente dedicados a él. En cambio, aconsejo a los videoperiodistas interesados tomarse el tiempo para estudiar el fronterizo campo del cine en sí mismo. Aunque el contexto periodístico sea muy diferente, creo que los tropos y estilos utilizados por el cine de alta calidad pueden ser extrapolados para ser utilizados por los videoperiodistas. Quiero agregar, sin embargo, que ningún formato en particular hará que la pieza sea “cinematográfica”. A fin de cuentas, todo se reduce a la habilidad del cineasta.

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Una evolución que debemos seguir

Cómo el New York Times ha cambiado a partir de su informe de innovación

Información completa

Ashley Nguyen | 16/06/15

Ha pasado un año desde que observadores de medios estudiaran detalladamente el informe de innovación del New York Times, que examinó el ritmo rezagado de crecimiento digital que tenía el periódico y cómo su cultura tradicional estaba obstaculizando el desarrollo de la empresa.

El Times ya ha implementado todas las recomendaciones que sugirió aquel grupo de trabajo, contó el editor responsable Arthur O. Sulzberger, Jr. durante el 67° Congreso Mundial de Noticias (WNC, por su sigla en inglés) de WAN-IFRA.

“Hicimos de la experimentación una regla, no una excepción, reconociendo que si no te equivocas ocasionalmente, es simplemente porque no estás esforzándote lo suficiente”, dijo, para luego agregar que el Times “nunca ha perdido la perspectiva del periodismo”.

La guerra digital

La prensa entierra el papel: comienza la guerra por sumar sus audiencias digitales

La prensa de papel se reinventaLa prensa de papel se reinventa

Los grandes editores de prensa son conscientes de que el papel está muerto y que ahora deben centrar todos sus esfuerzos para vender a los anunciantes sus contenidos y no sus soportes. La tendencia se acelera y todos los indicadores apuntan al crecimiento de las audiencias digitales frente al hundimiento del papel. Algo que en los departamentos comerciales es visto como el comienzo de una transición que no tiene retorno. El gran objetivo es tener datos únicos sumando audiencias digitales y del papel y para ello en AEDE ya sostiene reuniones con sus medidores para acelerar el cambio.

Antonio Fernández Galiano confesaba a prnoticias a finales del año pasado el sentir de los grandes editores de papel: ‘las mediciones de OJD y EGM se han quedado antiguas para medir nuestros contenidos’. El presidente de Unidad Editorial decía por primera vez lo que los editores de Prisa, Vocento, Godó, Zeta y diarios regionales creen desde hace mucho tiempo y ante lo cual han comenzado a tomar cartas en el asunto para intentar modernizar el sector de los medidores.

La ecuación es simple: la medición del papel es obsoleta y además perjudica sus intereses porque las caídas son constantes y afectan su imagen de marca. Por el contrario, creen que una medición unitaria y exclusiva de papel no refleja todos sus públicos ni las nuevas maneras de consumir información. Del mismo modo, creen que separando datos el elevado crecimiento digital no se refleja en sus ingresos publicitarios y a la larga perjudica todos sus esfuerzos por reconvertir el sector que en los últimos dos cursos se está acrecentando.

El gran fenómeno de este curso –el consumo en dispositivos móviles- es otro de los grandes datos que a juicio de los editores no termina de quedar reflejado en estos medidores y que además es un sector en auge, que representa ya la mitad de las visitas de la mayoría de los portales. Es por ello que dentro de la AEDE ya se trabaja a marchas forzadas por unificar el dato de medición, una tarea nada fácil considerando que estamos ante diferentes medidores y empresas involucradas.

En estos momentos las audiencias digitales las mide Comscore –no sin críticas- mediante un híbrido entre panel y métricas que otorga un dato que se segrega entre audiencias móviles y ordenadores. Esta cifra mide visitas tanto en los ordenadores como en los dispositivos móviles pero no refleja el impacto de las aplicaciones ni de las redes sociales. Por otro lado tenemos a la OJD que mide ventas y difusión (número de ejemplares) en papel y EGM que tres veces al año mide audiencias (número de lectores) pero sólo del papel.

¿Unir los tres medidores? Es casi imposible pero si se podría trabajar en un dato híbrido entre por ejemplo OJD y comscore o sumar al EGM las audiencias en internet o en dispositivos móviles, ya que al final estamos hablando en este último caso de marcas y contenidos y no de soportes. Por ejemplo, en el mismo EGM el dato de Radio incluye desde hace más de una década la suma de las audiencias de radio tanto en formato analógico como digital.

El objetivo es no perder terreno frente a la televisión que también ya está trabajando con Comscore y Kantar Media, fusionados a nivel internacional hace algunos meses. El objetivo final es ofrecer un dato conjunto o al menos segregado de todas las audiencias, ya sea sociales, digitales o analógicas. Para ello no obstante, cuentan con la facilidad de que las dos empresas involucradas compartes bases de datos y están trabajando en la integración de sus sistemas. La prensa de momento no goza de estas ventajas.

Una dura competencia:

Cómo Facebook y Google capturan el tráfico de las noticias y la publicidad

TEMA:

James Breiner | 02/06/15

Fue el escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke quien escribió: “cualquier tecnología lo suficientemente avanzada no puede distinguirse de la magia”. Y, claramente, muchos piensan lo mismo acerca de las aplicaciones para smartphones.

Las aplicaciones móviles pueden mostrarnos mapas detallados de casi todos los lugares del planeta.

Pueden leer códigos QR y decirnos exactamente cuándo llegará el próximo autobús.

Nos pueden avisar acerca de quién acaba de marcar un tanto en el evento deportivo que nos interesa.

Nos permiten enviar mensajes de texto, gratis, a cientos de millones de personas en cualquier lugar del mundo (en efecto, los usuarios de WhatsApp y de WeChat ya se acercan a los 2.000 millones).

Así que, de buena gana, nos entregamos a todos esos servicios que hacen cosas tan maravillosas por nosotros. Y a menudo accedemos a ellos usando nuestras cuentas de Facebook, Google o Twitter, dándole a esas plataformas sociales acceso a información sobre nuestras preferencias de consumo, sobre quiénes son nuestros amigos, acerca de a dónde vamos a cenar o de cómo nos divertimos.

Dependencia peligrosa

Y no son solo los consumidores quienes entregan su información a estas plataformas. Los medios de noticias se han vuelto cada vez más dependientes del tráfico de los dispositivos móviles. El recientemente fallecido David Carr escribió sobre los aspectos más preocupantes de esa tendencia en octubre pasado.

Carr había señalado que más de la mitad del tráfico del sitio web del New York Times proviene de dispositivos móviles y que la aplicación móvil de Facebook es responsable de una buena parte de ese tráfico.

Lo que hace que esa dependencia sea peligrosa para las compañías de medios es que Facebook y Google están constantemente alterando sus algoritmos, que son los que definen qué temas ganan prominencia en las líneas de tiempo y en los resultados de búsquedas. Entre esas alteraciones, mencionamos:

  • Facebook está difundiendo más videos en sus líneas de tiempo. No es tu imaginación. Facebook lo llama una mejora, pero claramente está aprovechándose del poder del video para atraer la atención de la gente de manera que pueda mostrarle más avisos publicitarios. Es por ello que los mismos tontos videos virales son compartidos por muchos de tus contactos.
  • Reuters informó en septiembre pasado que Google cambió su algoritmo para que en los resultados de búsqueda de las “noticias” se incluyeran comunicados de prensa empresariales. En algunos casos, esos comunicados quedan mejor posicionados que las verdaderas noticias (incluyendo, por supuesto, las de Reuters). Esto puede reducir el tráfico de los sitios de noticias y, en consecuencia, los ingresos que provienen de sus anunciantes, aseguró Reuters.
  • Google ha anunciado que está dándole preferencia en los resultados de búsqueda a los sitios web que sean compatibles con dispositivos móviles. Esto parece inocuo hasta que te das cuenta de queGoogle está intentando capturar el tráfico móvil y la publicidad (paywall) que ahora está dirigiéndose hacia las aplicaciones móviles. Facebook es uno de sus grandes competidores. Algunos sitios están viendo una caída en su tráfico desde que Google hizo el cambio.

Y no controlan solamente el tráfico. Google y Facebook controlan el 70% de toda la publicidad móvil a nivel mundial, de acuerdo con eMarketer. Así es: 70% de todo el mundo.

Joshua Benton, de Nieman Lab, indicó recientemente que Facebook intenta persuadir a los medios de noticias para que produzcan contenidos específicos para su plataforma. De ese modo, Facebook no tendría que esperar a que los usuarios compartieran noticias; las publicaría directamente y dividiría los ingresos por publicidad con el medio que las produce (Matt Buchanan, de Awl, explicó cómo funciona este modelo, llamado “contenido distribuido”).

Facebook nunca antes ha compartido los ingresos por publicidad con medios de noticias, así que el contenido distribuido parece un buen negocio para estos últimos, señala Benton. Pero la contracara es que Facebook sabrá mucho más acerca de las audiencias de los medios que estos últimos.

Como magia

Y es esa información sobre el usuario la que le permite a Facebook dirigir publicidad personalizada de manera más efectiva y pedir precios más altos, ya que es capaz de anticiparse a las necesidades y los deseos de la gente (una parodia de la noción de la magia de esta tecnología puede verse en la caricatura de la derecha).

Los medios no deben albergar esperanzas de equipararse a la tecnología de las plataformas sociales. Los que lo han intentado, han fracasado.

La fórmula no es secreta ni mágica. Las plataformas siempre han comprendido que el valor de su negocio está basado en la información acerca de sus usuarios. Han invertido toda su energía y recursos en conocer a sus audiencias.

Los medios de noticias, en cambio, han tendido a considerar a sus audiencias como meros consumidores o usuarios de sus productos. Elaboran información para sus usuarios, pero no visualizan a su audiencia como un producto en sí mismo. Así que ahora dependen de esas plataformas para llegar a su público. Las plataformas hoy llevan el ritmo y pueden cambiarlo cuando quieran.

Este post fue publicado originalmente en el blog de James Breiner, News Entrepreneurs, y es publicado en IJNet con permiso.

Imagen principal con licencia Creative Commons en Flickr, vía Niall Kennedy.

Nuevas formas de ver al realidad

El “periodismo constructivo”: una manera distina de contar la realidad

Dena Levitz | 29/05/15

Cuando Danielle Batist imparte talleres para periodistas, a menudo comienza ubicando a los participantes del otro lado del mostrador. Les pregunta cómo se sienten, como consumidores, después de ver el noticiero de la noche.

En general, dice Batist, responden de la misma manera que lo haría cualquier espectador: derrotados, desesperanzados y pesimistas respecto a todos los problemas que acaban de enterarse y sobre los que parece no haber solución posible.

Esta es la razón por la cual Batist está liderando esta iniciativa para el periodismo constructivo, dando capacitaciones en redacciones y universidades, y también instruyendo a periodistas individualmente. Con esto, busca ponerle un freno a la impotencia que a menudo resulta del periodismo tradicional, y trata de inspirar una nueva forma de pensar acerca de cómo explicar los acontecimientos mundiales.

Este deseo se remonta al tiempo en que Batist colaboraba con Positive News, una publicación británica establecida en 1993, que cuenta historias que no cubren los medios tradicionales, especialmente acerca de buenas noticias en lugares conflictivos del mundo.

“Me empezaron a preguntar cada vez más acerca de las historias que escribía allí: cómo encontrarlas, venderlas y ofrecerlas a un medio”, cuenta.

Al mismo tiempo, aparecían nuevas investigaciones acerca del impacto negativo que el exceso de malas noticias tiene en el público. Así que Batist y el innovador de medios Sean Dagan Wood, editor en jefe de Positive News, crearon el Proyecto de Periodismo Constructivo. Hace un año, el proyecto sumó una iniciativa de capacitación. La organización está situada en Londres pero se está expandiendo rápidamente. El próximo taller, que comenzará el 12 de junio, está dirigido a freelancers que, según Batist, puedan incorporar fácilmente los principios del periodismo constructivo en su trabajo.

¿Qué es exactamente el periodismo constructivo?

No es algo hueco, se apresura a señalar Batist. Aunque el periodismo constructivo está en el mismo territorio que el periodismo de soluciones o el periodismo positivo, ella no lo considera como algo excesivamente luminoso ni artificialmente optimista. Se trata nada más que de contar toda la verdad completa acerca de un incidente.

“Lo que intentamos hacer es, en última instancia, fortalecer al periodismo”, dice; “dar la historia completa”.

Eso significa cubrir no solamente los detalles sombríos, los obstáculos y las dificultades asociadas a una determinada problemática social, sino también incluir qué es lo que está funcionando para cambiar esa realidad y quién lo está consiguiendo. Se trata de un análisis acerca de, por ejemplo, qué está ayudando a poner fin a la falta de vivienda, en lugar de limitarse a proporcionar estadísticas sobre la población sin hogar. O de un reportaje acerca de una crisis humanitaria que incluye la manera en que diferentes grupos están encarando la reconstrucción, y no solo las cifras sobre la magnitud de los daños.

Batist explica que el periodismo generalmente se enfoca en sus cinco preguntas básicas: quién, qué, dónde, cuándo y por qué.

“Nuestra intención es añadir una sexta pregunta: ¿Y ahora qué?”, dice. “Un artículo no debería concluir en el por qué y dejar a los lectores sintiéndose impotentes acerca de qué hacer con esa información”.

Algunos estudios destacados en la web del Proyecto de Periodismo Constructivo demuestran qué tan a la defensiva y desesperanzados se sienten los lectores actualmente.

¿Por qué se lo necesita?

Según Batist, los medios que son más constructivos y completos a la hora de brindar la información pueden mejorar su relación con la audiencia. Investigaciones están demostrando una mayor participación de ésta en los artículos constructivos. Batist también nota que la sección de comentarios es mucho más civilizada en los medios que están ofreciendo soluciones a los problemas, en comparación con los que solo muestran lo que está mal.

Quienes no comprenden al periodismo constructivo creen que amenaza el objetivo central del periodismo, que es vigilar las acciones de los funcionarios y políticos, y hacer un seguimiento de los delitos y de los actos de corrupción.

“Lo que yo siempre digo es que, efectivamente, esa es absolutamente la función central del periodismo y no estamos intentando que deje de serlo”, dice Batist. “Sin embargo, ¿por qué no estamos investigando lo que está bien en el mundo? También deberíamos investigar seriamente lo que se hace para plantear soluciones y, especialmente, buscar aquellas que han demostrado estar funcionando”.

Consejos para practicar el periodismo constructivo

  • El periodismo constructivo no tiene que ser necesariamente etiquetado como tal ni llamado de una manera en particular. El artículo puede ser sencillamente una buena y jugosa historia, y resaltar algún impacto puede ser un punto más a favor para un freelancer que intenta publicar el artículo.
  • Los periodistas a veces quedan atrapados en una narrativa predeterminada –por ejemplo, contando todo en términos de víctimas y perpetradores–, pero Batist dice que si te sales de eso, puedes ver la historia a través de una óptica diferente. No te fijes solamente en quiénes están mal, sino también en aquellos que están prosperando.
  • Es innegable que las personas traumatizadas o involucradas en un gran hecho destructivo han enfrentado momentos difíciles, pero ten en cuenta que hay algo llamado “crecimiento postraumático” en el que la gente encuentra fortaleza a partir de una experiencia negativa. No asumas que solo son víctimas que han sido afectadas negativamente.
  • Cambia las preguntas que le haces a las fuentes. Por ejemplo, a la hora de hablar con ex delincuentes, Batist dice que a menudo pregunta de qué manera la prisión les ha cambiado la vida, en lugar de enfocarse solamente en la peor parte de su historia.
  • Utiliza fuentes atípicas. En lugar de entrevistar solamente a los responsables políticos, habla con gente común que pueda ser un agente de cambio y pueda hablarte de los progresos que ha conseguido.
  • Pregúntate cuál es la forma típica en que podría contarse la historia que abordarás, y cuéntala de una manera distinta.