La guerra digital

La prensa entierra el papel: comienza la guerra por sumar sus audiencias digitales

La prensa de papel se reinventaLa prensa de papel se reinventa

Los grandes editores de prensa son conscientes de que el papel está muerto y que ahora deben centrar todos sus esfuerzos para vender a los anunciantes sus contenidos y no sus soportes. La tendencia se acelera y todos los indicadores apuntan al crecimiento de las audiencias digitales frente al hundimiento del papel. Algo que en los departamentos comerciales es visto como el comienzo de una transición que no tiene retorno. El gran objetivo es tener datos únicos sumando audiencias digitales y del papel y para ello en AEDE ya sostiene reuniones con sus medidores para acelerar el cambio.

Antonio Fernández Galiano confesaba a prnoticias a finales del año pasado el sentir de los grandes editores de papel: ‘las mediciones de OJD y EGM se han quedado antiguas para medir nuestros contenidos’. El presidente de Unidad Editorial decía por primera vez lo que los editores de Prisa, Vocento, Godó, Zeta y diarios regionales creen desde hace mucho tiempo y ante lo cual han comenzado a tomar cartas en el asunto para intentar modernizar el sector de los medidores.

La ecuación es simple: la medición del papel es obsoleta y además perjudica sus intereses porque las caídas son constantes y afectan su imagen de marca. Por el contrario, creen que una medición unitaria y exclusiva de papel no refleja todos sus públicos ni las nuevas maneras de consumir información. Del mismo modo, creen que separando datos el elevado crecimiento digital no se refleja en sus ingresos publicitarios y a la larga perjudica todos sus esfuerzos por reconvertir el sector que en los últimos dos cursos se está acrecentando.

El gran fenómeno de este curso –el consumo en dispositivos móviles- es otro de los grandes datos que a juicio de los editores no termina de quedar reflejado en estos medidores y que además es un sector en auge, que representa ya la mitad de las visitas de la mayoría de los portales. Es por ello que dentro de la AEDE ya se trabaja a marchas forzadas por unificar el dato de medición, una tarea nada fácil considerando que estamos ante diferentes medidores y empresas involucradas.

En estos momentos las audiencias digitales las mide Comscore –no sin críticas- mediante un híbrido entre panel y métricas que otorga un dato que se segrega entre audiencias móviles y ordenadores. Esta cifra mide visitas tanto en los ordenadores como en los dispositivos móviles pero no refleja el impacto de las aplicaciones ni de las redes sociales. Por otro lado tenemos a la OJD que mide ventas y difusión (número de ejemplares) en papel y EGM que tres veces al año mide audiencias (número de lectores) pero sólo del papel.

¿Unir los tres medidores? Es casi imposible pero si se podría trabajar en un dato híbrido entre por ejemplo OJD y comscore o sumar al EGM las audiencias en internet o en dispositivos móviles, ya que al final estamos hablando en este último caso de marcas y contenidos y no de soportes. Por ejemplo, en el mismo EGM el dato de Radio incluye desde hace más de una década la suma de las audiencias de radio tanto en formato analógico como digital.

El objetivo es no perder terreno frente a la televisión que también ya está trabajando con Comscore y Kantar Media, fusionados a nivel internacional hace algunos meses. El objetivo final es ofrecer un dato conjunto o al menos segregado de todas las audiencias, ya sea sociales, digitales o analógicas. Para ello no obstante, cuentan con la facilidad de que las dos empresas involucradas compartes bases de datos y están trabajando en la integración de sus sistemas. La prensa de momento no goza de estas ventajas.

Una dura competencia:

Cómo Facebook y Google capturan el tráfico de las noticias y la publicidad

TEMA:

James Breiner | 02/06/15

Fue el escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke quien escribió: “cualquier tecnología lo suficientemente avanzada no puede distinguirse de la magia”. Y, claramente, muchos piensan lo mismo acerca de las aplicaciones para smartphones.

Las aplicaciones móviles pueden mostrarnos mapas detallados de casi todos los lugares del planeta.

Pueden leer códigos QR y decirnos exactamente cuándo llegará el próximo autobús.

Nos pueden avisar acerca de quién acaba de marcar un tanto en el evento deportivo que nos interesa.

Nos permiten enviar mensajes de texto, gratis, a cientos de millones de personas en cualquier lugar del mundo (en efecto, los usuarios de WhatsApp y de WeChat ya se acercan a los 2.000 millones).

Así que, de buena gana, nos entregamos a todos esos servicios que hacen cosas tan maravillosas por nosotros. Y a menudo accedemos a ellos usando nuestras cuentas de Facebook, Google o Twitter, dándole a esas plataformas sociales acceso a información sobre nuestras preferencias de consumo, sobre quiénes son nuestros amigos, acerca de a dónde vamos a cenar o de cómo nos divertimos.

Dependencia peligrosa

Y no son solo los consumidores quienes entregan su información a estas plataformas. Los medios de noticias se han vuelto cada vez más dependientes del tráfico de los dispositivos móviles. El recientemente fallecido David Carr escribió sobre los aspectos más preocupantes de esa tendencia en octubre pasado.

Carr había señalado que más de la mitad del tráfico del sitio web del New York Times proviene de dispositivos móviles y que la aplicación móvil de Facebook es responsable de una buena parte de ese tráfico.

Lo que hace que esa dependencia sea peligrosa para las compañías de medios es que Facebook y Google están constantemente alterando sus algoritmos, que son los que definen qué temas ganan prominencia en las líneas de tiempo y en los resultados de búsquedas. Entre esas alteraciones, mencionamos:

  • Facebook está difundiendo más videos en sus líneas de tiempo. No es tu imaginación. Facebook lo llama una mejora, pero claramente está aprovechándose del poder del video para atraer la atención de la gente de manera que pueda mostrarle más avisos publicitarios. Es por ello que los mismos tontos videos virales son compartidos por muchos de tus contactos.
  • Reuters informó en septiembre pasado que Google cambió su algoritmo para que en los resultados de búsqueda de las “noticias” se incluyeran comunicados de prensa empresariales. En algunos casos, esos comunicados quedan mejor posicionados que las verdaderas noticias (incluyendo, por supuesto, las de Reuters). Esto puede reducir el tráfico de los sitios de noticias y, en consecuencia, los ingresos que provienen de sus anunciantes, aseguró Reuters.
  • Google ha anunciado que está dándole preferencia en los resultados de búsqueda a los sitios web que sean compatibles con dispositivos móviles. Esto parece inocuo hasta que te das cuenta de queGoogle está intentando capturar el tráfico móvil y la publicidad (paywall) que ahora está dirigiéndose hacia las aplicaciones móviles. Facebook es uno de sus grandes competidores. Algunos sitios están viendo una caída en su tráfico desde que Google hizo el cambio.

Y no controlan solamente el tráfico. Google y Facebook controlan el 70% de toda la publicidad móvil a nivel mundial, de acuerdo con eMarketer. Así es: 70% de todo el mundo.

Joshua Benton, de Nieman Lab, indicó recientemente que Facebook intenta persuadir a los medios de noticias para que produzcan contenidos específicos para su plataforma. De ese modo, Facebook no tendría que esperar a que los usuarios compartieran noticias; las publicaría directamente y dividiría los ingresos por publicidad con el medio que las produce (Matt Buchanan, de Awl, explicó cómo funciona este modelo, llamado “contenido distribuido”).

Facebook nunca antes ha compartido los ingresos por publicidad con medios de noticias, así que el contenido distribuido parece un buen negocio para estos últimos, señala Benton. Pero la contracara es que Facebook sabrá mucho más acerca de las audiencias de los medios que estos últimos.

Como magia

Y es esa información sobre el usuario la que le permite a Facebook dirigir publicidad personalizada de manera más efectiva y pedir precios más altos, ya que es capaz de anticiparse a las necesidades y los deseos de la gente (una parodia de la noción de la magia de esta tecnología puede verse en la caricatura de la derecha).

Los medios no deben albergar esperanzas de equipararse a la tecnología de las plataformas sociales. Los que lo han intentado, han fracasado.

La fórmula no es secreta ni mágica. Las plataformas siempre han comprendido que el valor de su negocio está basado en la información acerca de sus usuarios. Han invertido toda su energía y recursos en conocer a sus audiencias.

Los medios de noticias, en cambio, han tendido a considerar a sus audiencias como meros consumidores o usuarios de sus productos. Elaboran información para sus usuarios, pero no visualizan a su audiencia como un producto en sí mismo. Así que ahora dependen de esas plataformas para llegar a su público. Las plataformas hoy llevan el ritmo y pueden cambiarlo cuando quieran.

Este post fue publicado originalmente en el blog de James Breiner, News Entrepreneurs, y es publicado en IJNet con permiso.

Imagen principal con licencia Creative Commons en Flickr, vía Niall Kennedy.

Nuevas formas de ver al realidad

El “periodismo constructivo”: una manera distina de contar la realidad

Dena Levitz | 29/05/15

Cuando Danielle Batist imparte talleres para periodistas, a menudo comienza ubicando a los participantes del otro lado del mostrador. Les pregunta cómo se sienten, como consumidores, después de ver el noticiero de la noche.

En general, dice Batist, responden de la misma manera que lo haría cualquier espectador: derrotados, desesperanzados y pesimistas respecto a todos los problemas que acaban de enterarse y sobre los que parece no haber solución posible.

Esta es la razón por la cual Batist está liderando esta iniciativa para el periodismo constructivo, dando capacitaciones en redacciones y universidades, y también instruyendo a periodistas individualmente. Con esto, busca ponerle un freno a la impotencia que a menudo resulta del periodismo tradicional, y trata de inspirar una nueva forma de pensar acerca de cómo explicar los acontecimientos mundiales.

Este deseo se remonta al tiempo en que Batist colaboraba con Positive News, una publicación británica establecida en 1993, que cuenta historias que no cubren los medios tradicionales, especialmente acerca de buenas noticias en lugares conflictivos del mundo.

“Me empezaron a preguntar cada vez más acerca de las historias que escribía allí: cómo encontrarlas, venderlas y ofrecerlas a un medio”, cuenta.

Al mismo tiempo, aparecían nuevas investigaciones acerca del impacto negativo que el exceso de malas noticias tiene en el público. Así que Batist y el innovador de medios Sean Dagan Wood, editor en jefe de Positive News, crearon el Proyecto de Periodismo Constructivo. Hace un año, el proyecto sumó una iniciativa de capacitación. La organización está situada en Londres pero se está expandiendo rápidamente. El próximo taller, que comenzará el 12 de junio, está dirigido a freelancers que, según Batist, puedan incorporar fácilmente los principios del periodismo constructivo en su trabajo.

¿Qué es exactamente el periodismo constructivo?

No es algo hueco, se apresura a señalar Batist. Aunque el periodismo constructivo está en el mismo territorio que el periodismo de soluciones o el periodismo positivo, ella no lo considera como algo excesivamente luminoso ni artificialmente optimista. Se trata nada más que de contar toda la verdad completa acerca de un incidente.

“Lo que intentamos hacer es, en última instancia, fortalecer al periodismo”, dice; “dar la historia completa”.

Eso significa cubrir no solamente los detalles sombríos, los obstáculos y las dificultades asociadas a una determinada problemática social, sino también incluir qué es lo que está funcionando para cambiar esa realidad y quién lo está consiguiendo. Se trata de un análisis acerca de, por ejemplo, qué está ayudando a poner fin a la falta de vivienda, en lugar de limitarse a proporcionar estadísticas sobre la población sin hogar. O de un reportaje acerca de una crisis humanitaria que incluye la manera en que diferentes grupos están encarando la reconstrucción, y no solo las cifras sobre la magnitud de los daños.

Batist explica que el periodismo generalmente se enfoca en sus cinco preguntas básicas: quién, qué, dónde, cuándo y por qué.

“Nuestra intención es añadir una sexta pregunta: ¿Y ahora qué?”, dice. “Un artículo no debería concluir en el por qué y dejar a los lectores sintiéndose impotentes acerca de qué hacer con esa información”.

Algunos estudios destacados en la web del Proyecto de Periodismo Constructivo demuestran qué tan a la defensiva y desesperanzados se sienten los lectores actualmente.

¿Por qué se lo necesita?

Según Batist, los medios que son más constructivos y completos a la hora de brindar la información pueden mejorar su relación con la audiencia. Investigaciones están demostrando una mayor participación de ésta en los artículos constructivos. Batist también nota que la sección de comentarios es mucho más civilizada en los medios que están ofreciendo soluciones a los problemas, en comparación con los que solo muestran lo que está mal.

Quienes no comprenden al periodismo constructivo creen que amenaza el objetivo central del periodismo, que es vigilar las acciones de los funcionarios y políticos, y hacer un seguimiento de los delitos y de los actos de corrupción.

“Lo que yo siempre digo es que, efectivamente, esa es absolutamente la función central del periodismo y no estamos intentando que deje de serlo”, dice Batist. “Sin embargo, ¿por qué no estamos investigando lo que está bien en el mundo? También deberíamos investigar seriamente lo que se hace para plantear soluciones y, especialmente, buscar aquellas que han demostrado estar funcionando”.

Consejos para practicar el periodismo constructivo

  • El periodismo constructivo no tiene que ser necesariamente etiquetado como tal ni llamado de una manera en particular. El artículo puede ser sencillamente una buena y jugosa historia, y resaltar algún impacto puede ser un punto más a favor para un freelancer que intenta publicar el artículo.
  • Los periodistas a veces quedan atrapados en una narrativa predeterminada –por ejemplo, contando todo en términos de víctimas y perpetradores–, pero Batist dice que si te sales de eso, puedes ver la historia a través de una óptica diferente. No te fijes solamente en quiénes están mal, sino también en aquellos que están prosperando.
  • Es innegable que las personas traumatizadas o involucradas en un gran hecho destructivo han enfrentado momentos difíciles, pero ten en cuenta que hay algo llamado “crecimiento postraumático” en el que la gente encuentra fortaleza a partir de una experiencia negativa. No asumas que solo son víctimas que han sido afectadas negativamente.
  • Cambia las preguntas que le haces a las fuentes. Por ejemplo, a la hora de hablar con ex delincuentes, Batist dice que a menudo pregunta de qué manera la prisión les ha cambiado la vida, en lugar de enfocarse solamente en la peor parte de su historia.
  • Utiliza fuentes atípicas. En lugar de entrevistar solamente a los responsables políticos, habla con gente común que pueda ser un agente de cambio y pueda hablarte de los progresos que ha conseguido.
  • Pregúntate cuál es la forma típica en que podría contarse la historia que abordarás, y cuéntala de una manera distinta.

Un panorama poco alentador

Para Cebrián ‘El País’ en papel ha desaparecido del mapa político y ha perdido total sintonía con la calle y sus lectores. Los descensos son en difusión, en ventas y en lectores y no es coincidencia que todos los indicadores caigan a la vez.

‘El País’ redujo sus ventas un 12% en marzo hasta los 142.000 ejemplares con una difusión que se recortó un 16% hasta los 237.000 ejemplares. El diario de Prisa sigue liderando pero no puede abstraerse al desplome generalizado del sector. Y lo que es peor, sus bajas ventas empiezan a afectar a las cuentas del diario. ‘El Paísredujo sus ingresos un 16% durante el primer trimestre, pese a aumentar sus ingresos por publicidad un 5,4%.

Conclusiones del Congreso de Periodismo Digital de 2015

El Congreso de Periodismo Digital de Huesca, que se ha celebrado los días 12 y 13 de marzo, está organizado por la Asociación de Periodistas de Aragón y el Ayuntamiento de Huesca, y cuenta con el patrocinio del Gobierno de Aragón, Ibercaja, la Diputación Provincial de Huesca, Telefónica y la colaboración de Oxfam Intermón.

Lo más interesante está en el libro de ponencias que se puede bajar aquí:

Libro de Ponencias

Dariopescador

Darío Pescador, consultor, periodista y empresario, cofundador del portade nuevas tecnologías Baquía.

Entre las cosas que dice Darío Pescador a modo de conclusión, que considero no tienen nada que ver con el periodismo digital, rescato los párrafos que sí se refieren a la materia, que pueden interesar al grupo de estudios GAP.

“En la misma tierra que los grandes medios han removido al cavar su propia fosa, están brotando proyectos con una sola premisa: informar por todos los medios posibles, y más que nunca, eso es tanto como decir informar por Internet.

Hemos visto que las historias virales de hoy son simplemente buenas historias diseñadas para que me alcancen a mí, al lector, en mi teléfono móvil mientras estoy sentado en el tren. Hemos visto vídeos del New York Times capaces de emocionar que cuentan la historia mejor que cien diarios. Hemos visto QZ.com, un medio global, librarse de la esclavitud del clic publicando solo las noticias que son a la vez interesantes e importantes, e invitando a sus anunciantes a hacer lo mismo.

Hemos visto a varios periodistas, armados con su nombre y apellido y una cuenta de Twitter, que consiguen librarse del yugo de la financiación convirtiendo a los periodistas y a los lectores en los socios de su empresa. Estos mismos lectores a los que ya podemos llamar sin miedo usuarios, porque leer es solo una pequeña parte de lo que hacen.”

Por si alguien quiere ver todo el artículo:

Artículo completo de conclusiones

La importancia de informar en español:

Agencia EFEFundéu - BBVAFUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

motociclismo, doce extranjerismos innecesarios

Recomendación urgente del día

Con motivo del inicio este fin de semana en Catar (mejor que Qatar) del Mundial de MotoGP, se proponen alternativas para algunos  extranjerismos que suelen emplearse en las informaciones sobre este deporte y que resultan innecesarios. A continuación se proponen doce alternativas en español para estos términos:

1. Los slick son los «neumáticos lisos», pensados para rodar sobre un pavimento seco.

2. Los full wet son los «neumáticos de lluvia», adecuados para lluvia extrema por tener dibujo en la banda de rodadura.

3. La pole position es la «primera posición» de la parrilla de salida.

4. La warm up lap no es otra cosa que la «vuelta de calentamiento».

5. El pit lane se conoce en español como «calle de garajes» o «calle de boxes».

6. La pared o muro que separa ambos carriles, el pit wall, es el «muro de boxes».

7. El grip es la «adherencia» o «agarre» de la moto al asfalto.

8. El set-up equivale a «reglajes», «configuración» o «puesta a punto» de las motos.

9. Cuando los amortiguadores de las motos vibran de forma brusca e incontrolada se puede utilizar el término «rebote» en vez de chattering.

10. El wheelie, en español «caballito», se produce cuando la rueda delantera de las motos pierde contacto con el suelo.

11. El feeling es la «sensación» de los pilotos sobre la moto cuando realizan la puesta a punto.

12. El extranjerismo rookie, que alude sobre todo a un deportista en su primer año de competición profesional, puede sustituirse por «novato», o bien por «debutante» o «principiante», según el caso.

Nuevas aportaciones al debate sobre el periodismo que viene

El catedrático Víctor Sampedro, autor de “El cuarto poder en red”, asegura en una entrevista que los periodistas de hoy son imprescindibles para hacer el periodismo del mañana, “pero con un giro copernicano de planteamientos, de habilidades y de destrezas”.

Vale la pena leerlo y analizar su aciertos o sus equivocaciones:

Ver aquí la información:

También se pueden leer las primeras páginas del ensayo.